lunes, 7 de diciembre de 2009

Círculos de mujeres en Bogotá

Agua, flores, velas, faldas...  las miradas penetrantes e inolvidables de las mujeres...

Desde hace un tiempo ya, ando detrás de los círculos de mujeres, explorando todo tipo de páginas, investigando, leyendo, buscando círculos en Colombia, mandando mails. Después de mucho darle vueltas al tema, y como pasa siempre que buscamos algo con vehemencia y con el corazón puro, la vida confabuló para que pudiera al fin, estar en un círculo de mujeres acá en Bogotá.  La oportunidad se dio a propósito de la visita a Bogotá de las chicas del círculo de mujeres Killawasi de la Ecoaldea Atlántida, que guiaron el encuentro que tuvo lugar en la casa de la madre de Beatriz Arjona. Esto lo menciono porque a Beatriz ya la había estado buscando yo hacía como tres años, cuando me metí por primera vez en el rollo de las ecoaldeas y la permacultura. Esa vez no la encontré, pero como dije, la vida estuvo confabulando, y allá  tuve finalmente la sorpresota de encontrarme con ella y contarle sobre mis andadas.

El encuentro... bueno! fue algo increíble. Mucha energía femenina, mucha buena onda, mucho amor. Aunque yo supongo que cada círculo es diferente, como son diferentes las mujeres que los conforman, el círculo se trata básicamente de compartir. Compartir oraciones y anhelos sentidos; compartir el agua y los alimentos; compartir el canto y la danza; compartir  aquello que nos hace mujeres y que durante los muchos años de patriarcado ha sido oprimido, machacado, y disminuido. Al compartir  todas estas cosas, se articula entre las presentes la gran madre, la diosa, la energía vital femenina y toda su fuerza... De ese modo, puede entonces la gran madre  dar a luz la vida nueva, el amor.  Esto que digo no es una cosa meramente conceptual. Es algo que en los círculos se ve, se siente... es real. Después de compartir con estas mujeres, se despiertan  sensaciones muy intensas.  Se alumbran la paz, la tranquilidad, la dicha, la comprensión, el afecto, la intuición, la conexión, el entendimiento. Y al final de la velada, se va uno con una sonrisa de oreja a oreja, sintiéndose dichosa, hermanada, amada y amante, lista para ir a derramar toda esa felicidad y esa paz en el mundo, que es en último caso, el propósito del encuentro. 

A todas aquellas que quieran disfrutar de esta experiencia les digo que ya hay círculos de mujeres en Bogotá y otras regiones del país, como los hay desde hace tiempo en muchísimos países;  que nuevos caminos ya están tomando forma, y que andar esos caminos  nos traerá sin duda una mejor forma de entender y vivir la vida.  

Si necesitan más información pueden comunicarse conmigo. También pueden escribir a Killawasi killawasi_casaluna@yahoo.es.,  visitar el blog de círculo de mujeres arco iris http://circulomujeresarcoiris.blogspot.com/



1 comentario:

  1. Hola... He asistido a varios círculos de palabra donde se ha tejido palabra y pensamiento muy bonito. También a círculos de mujeres donde he aprendido y he dejado mucho también... pero han sido esporádicos a veces seguidos a veces no... Me ha pasado también que he buscado mucho y no he encontrado sino solo en otros países.. Me alegra leer esto, justo en este momento donde quisiera volver a reunirme con otras mujeres y compartir palabra. Quisiera saber para este año que círculos van a haber, estaría encantada en asistir... vivo en Bogotá.......

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